Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como LA PRINCESA PERDIDA

LA PRINCESA PERDIDA CAPÍTULO 3

Ya había pasado un día desde la visita de aquel malvado hombre. Cuando todos comían cuando alguien golpeó con fuerza la puerta. - Ya están aquí - susurró la madre siendo atacada por el miedo -. Bella lleva a tus hermanos a la habitación y no salgáis ninguno - se dirigió a su hija. - Sí mamá. La pequeña se llevó consigo a sus hermanos pequeños a la habitación y los mayores la siguieron. Allí se sentaron en el suelo: unos abrazados a otros, temerosos de lo que podían hacerles esos hombres. - Que no se lleven a Bella, ni a ninguno de tus hermanos - le había dicho la madre a su hijo mayor; palabras que el chico repetía en su cabeza, aún sin entender el sentido de estas. La madre abrió la puerta y un montón de hombres armados entraron en su casa. - ¿Puedo ayudarles en algo? - se atrevió a decir la ama de casa con voz firme. - Te dije que iba a volver, pero...

LA PRINCESA PERDIDA CAPÍTULO 2

CAPÍTULO 2: Bella no lograba dormir. Había sufrido una pesadilla y no lograba conciliar el sueño de nuevo. Había intentado despertar a su hermano mayor pero el muchacho estaba profundamente dormido y no despertaba. Así que decidió ir a avisar a su madre de su insomnio. Cuando entró a la pequeña sala principal, se sorprendió al ver a su madre hablando con un hombre. - Martina... el tiempo se acaba - dijo el hombre. El hombre misterioso iba vestido con una armadura plateada con unos grabados desconocidos para la muchacha y una capa oscura que caía desde sus hombros y arrastraba por los suelos. Su cabello era negro como el carbón y sus ojos destilaban furia. Su barba rizada y su bigote oscuro ocultaban sus labios. - Aunque vengas a mi casa cada día, mi respuesta seguirá siendo la misma - dijo enfrentándose a él la mujer. - Martina, querida, no querrás hacerme enfadar. - No te tengo miedo - espetó con furia. - ¿Pero seguro que a perder a uno de tus queridos hijos sí? E...

LA PRINCESA PERDIDA CAPÍTULO 1

-Bella, cariño ¿me ayudas?- le dijo la madre a su hija. -Ya voy mamá Bien, la historia que os contaré ocurrió hace mucho tiempo, en un reino de la antigua Mesopotamia. Allí vivía la protagonista de nuestra historia, una chica llamada Bella. Como su propio nombre indica, era una niña muy hermosa. Sus ojos eran verde lima y su cabello oscuro y de seda. Su clara piel hacía resaltar sus labios finos y sus claras pecas adornaban sus mejillas. En ese entonces, la pequeña tenía doce primaveras, pero seguía siendo dulce y obediente a su madre, a la que tomaba como una persona ejemplar. Su madre, de la que había heredado su amable carácter y belleza, había luchado por mantener a sus siete hijos. No disponía de muchos medios, pues, como ya le había relatado a su insistente hija, la única persona a la que había amado la abandonó con siete hijos  a su cargo. -Dime mamá- le contestó ya en la estrecha cocina a su madre. -Bella, dile a tus hermanos pequeños que dejen de saltar ...